Flor portaincienso – pieza única
Flores de cerámica modeladas a mano en arcilla blanca chamotada, pensadas para sostener conos de incienso. Cada pieza combina forma escultórica y función, creando un pequeño ritual de calma y belleza.
Los esmaltes, aplicados en tonos suaves y naturales, se transforman durante la cocción raku, donde el fuego y el humo generan matices únicos, reflejos y craquelados irrepetibles.
Al encender el incienso, el humo se eleva desde el centro de la flor, como un gesto delicado y meditativo.
Una pieza para acompañar momentos de pausa, cuidado y presencia.
Hechas a mano en Finisterre.
25,00 €


