Cerámica artesanal en Galicia: una primavera de mercados, nuevos proyectos y aprendizaje

La primavera ha sido una época intensa en mi taller de cerámica. Desde los mercados artesanales hasta los nuevos encargos, pasando por los días de puertas abiertas y los retos que aparecen cuando una intenta seguir creciendo, estos meses han estado llenos de movimiento, trabajo y aprendizaje.

Un encuentro con la artesanía durante la Semana Santa

Durante la Semana Santa participé en el mercado Víndemo Ver, en Carnota, una oportunidad para sacar mis piezas del taller y compartirlas con las personas que se acercaron a conocer el trabajo de los artesanos.

Puertas abiertas en el taller de Finisterre

A principios de abril también abrí las puertas de mi taller en Finisterre con motivo de los Días Europeos de la Artesanía.

Abrir el taller permite compartir una parte de ese mundo. Es una invitación a mirar la cerámica con otros ojos y a descubrir el valor del trabajo hecho a mano, de los pequeños detalles y de las diferencias que convierten cada pieza en algo único.

También es una manera de acercar mi universo creativo a las personas que viven o visitan esta costa que durante tantos años ha formado parte de mi inspiración.

Mercado da Arte en Santiago: un encuentro con otros creadores

El 11 de abril participé en Santiago de Compostela en la feria artesanal organizada por “No todo el pescado está vendido”. Casi 80 puestos reunieron a creadores y artesanos con trabajos muy diferentes, y recorrerlos fue una experiencia inspiradora.

Más allá de mostrar mis piezas de cerámica, disfruté especialmente del ambiente que se creó entre las participantes. Me encontré con personas llenas de talento, conocí a nuevas creadoras y tuve la alegría de reencontrarme con caras conocidas de otros eventos. Me encantó, además, poder conversar con otras ceramistas, compartir experiencias e intercambiar ideas sobre nuestro trabajo.

Nuevas oportunidades: mi cerámica en tiendas de Santiago de Compostela

Mientras participaba en mercados y abría las puertas de mi taller, también seguía trabajando en nuevas piezas y buscando espacios donde mis creaciones pudieran llegar a más personas.

Fue una alegría que dos tiendas de Santiago de Compostela mostraran interés por mi trabajo: Charande Artesanía y Trisquel Artesanía.

En aquel momento estaba preparando nuevas piezas que muy pronto llegarían a ambas tiendas. ✨

Para mí, encontrar espacios que valoran la cerámica artesanal y confían en mi trabajo fue un paso importante. Detrás de cada pieza había tiempo, dedicación y experimentación, además de una búsqueda personal de formas, colores y texturas. Por eso, saber que mis creaciones despertarían interés más allá de mi propio taller me dio mucha ilusión y motivación para seguir adelante.

Entre pruebas y dificultades: encontrar la manera de seguir creando

Mientras preparaba nuevas piezas en el taller, estuve un poco más desaparecida. Fueron semanas de aprendizaje y mucha paciencia. Uno de los retos fue preparar la cocción raku de las patas de pulpo.

Las piezas eran más altas que mi horno, así que tuve que buscar una solución para poder cocerlas. Finalmente, construí un anillo que me permitió ganar unos centímetros de altura y adaptar el horno a las dimensiones de las esculturas.

La cerámica me recordó que crear no consiste solamente en modelar una pieza. También implica resolver problemas, adaptarse a las circunstancias y encontrar soluciones cuando las cosas no salen como habíamos previsto.

Además, durante aquel periodo tuve que adaptarme a otro reto: en menos de un año, aquel era ya el tercer lugar donde hacía las cocciones. Cada lugar tenía sus ventajas y sus dificultades, y cada cambio me obligaba a reorganizar el trabajo y encontrar nuevas maneras de hacer las cosas.

Un encargo lleno de retos y una creación que llega a su destino

A principios de junio, las patas de pulpo de cerámica llegaron por fin a su destino: las mesas del restaurante O Centolo, en Finisterre, donde acompañarían deliciosas comidas con vistas al Atlántico.

El pulpo forma parte de esta costa y tiene una fuerza visual que me atrae. Sus tentáculos y sus formas orgánicas ofrecen muchísimas posibilidades para trabajar con el volumen y crear piezas que parecen estar en movimiento.

Cuando una creación sale del taller y encuentra su lugar, termina una etapa del proceso y comienza otra. Pasa a formar parte de un espacio y de una experiencia diferente.

Continuar creando, aprendiendo y encontrando nuevos caminos

Al mirar hacia atrás, veo una primavera llena de actividad: mercados, encuentros, puertas abiertas, encargos y experiencias que me han ayudado a seguir desarrollando mi trabajo.

Cada una de estas actividades tiene su propio valor, pero juntas forman parte de algo más amplio: la construcción de un proyecto artístico que evoluciona con el tiempo.

Gracias por acompañarme en este camino y por interesarte por las historias que hay detrás de mis piezas.

Viktória Szabó
Cerámica artística y raku artesanal en Galicia.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comparte la publicación:

Más publicaciones